

Con el aumento de las temperaturas, es importante prestar atención al modo en que el calor esté afectando su cuerpo. Durante momentos de calor extremo, que se refiere a un período prolongado de mucho calor y humedad, el cuerpo debe trabajar más para mantener una temperatura normal. Cada año, el calor extremo causa más muertes que otros peligros relacionados con factores meteorológicos.
A continuación, 3 formas en que usted y sus seres queridos se mantengan frescos este verano:
Busque aire acondicionado.
Si su hogar no tiene aire acondicionado, vaya al centro comercial o a la biblioteca pública. Verifique si su comunidad organizó alternativas de emergencia para los centros de enfriamiento, ya que los centros de enfriamiento normales pueden no contar con suficiente espacio para el distanciamiento físico. Incluso unas pocas horas que pase en aire acondicionado pueden ayudar a que el cuerpo se mantenga más fresco cuando regrese al calor. Tenga en mente que, aunque los ventiladores eléctricos pueden brindar comodidad, cuando la temperatura supere los 90 grados no prevendrán las enfermedades relacionadas con el calor.
Coloque aislamiento en su vivienda.
Puede mantener su vivienda más fresca si coloca aislamiento y cubre las ventanas con cortinas o persianas. Use reflectores de ventana, como cartón cubierto con una lámina de aluminio, para que el calor se refleje hacia afuera.
Evite las actividades vigorosas.
Trate de limitar sus actividades al aire libre a momentos en que esté más fresco: las horas de la mañana y al anochecer. Tome descansos frecuentes en lugares con sombra para que el cuerpo tenga la oportunidad de recuperarse.
Cuando el calor en su área sea extremo, también es importante poder reconocer los signos de enfermedad relacionada con el calor. Hay tres tipos principales: calambres por calor, agotamiento por calor e insolación.
En el caso de los calambres por calor, se presentan dolores musculares o espasmos en el estómago, los brazos o las piernas. Si esto sucede, busque de inmediato un lugar más fresco y quítese la ropa excesiva.
En el agotamiento por calor, es posible que tenga sudoración abundante, palidez, calambres musculares, debilidad, mareos o vómitos. Tendrá que ir a un lugar con aire acondicionado, quitarse la ropa o tomar un baño fresco.
Con un golpe de calor o insolación, es posible que tenga una temperatura corporal interna alta (superior a 103 grados), pulsaciones rápidas y fuertes, piel enrojecida, mareos o confusión. Debe llamar al 9-1-1 y después intentar refrescar el cuerpo de cualquier manera que tenga disponible.