

La Navidad es sinónimo de reuniones, platos especiales y compras anticipadas. Sin embargo, también puede convertirse en una fuente de estrés si tu refrigeradora no está lista para recibir todo lo que necesitas conservar. Una buena organización previa marca la diferencia entre disfrutar las celebraciones o lidiar con alimentos mal almacenados y falta de espacio. A continuación, te compartimos una guía práctica para organizar tu refri antes de Navidad y aprovechar cada centímetro de forma inteligente, con la tranquilidad que caracteriza a Libero.
Antes de pensar en acomodar, es indispensable limpiar. Retira todos los alimentos, revisa fechas de vencimiento y descarta lo que ya no sirve. Limpia repisas y cajones con agua tibia y un limpiador suave. Esto no solo libera espacio, también evita malos olores y mantiene los alimentos frescos por más tiempo.
Haz una lista de los platos que prepararás y de los ingredientes que requieren refrigeración. De esta forma, evitarás compras innecesarias y sabrás con anticipación cuánto espacio necesitas. Prioriza lo esencial para los días festivos y deja fuera productos que no usarás en el corto plazo.
Cambiar envases grandes o irregulares por recipientes rectangulares y herméticos optimiza notablemente el espacio. Además, ayudan a conservar mejor los alimentos y permiten apilar de forma segura. Etiqueta cada recipiente con su contenido y fecha de preparación para mantener el control.
Cada parte de la refrigeradora cumple una función. Coloca carnes y pescados en la zona más fría, verduras y frutas en los cajones destinados para ellas, y productos listos para consumir en los estantes superiores. Así no solo aprovechas mejor el espacio, también garantizas una conservación adecuada.
Durante Navidad es común recibir postres, bebidas o platillos preparados por familiares. Deja un espacio libre desde el inicio para evitar reorganizar todo a última hora. Un refri con espacio planificado reduce el estrés y facilita el acceso a todo durante las reuniones.
El congelador es tu gran aliado. Congela con anticipación caldos, carnes o preparaciones que puedas adelantar. Organízalos en bolsas planas o recipientes apilables para maximizar el espacio y tener todo a la mano cuando lo necesites.
Organizar tu refri antes de Navidad no solo te ahorra tiempo y preocupaciones, también te permite disfrutar más de las celebraciones. Con una buena planificación y el respaldo de una refrigeradora confiable, tendrás todo bajo control para compartir momentos especiales sin estrés y con total comodidad.