
El inicio de un nuevo año es el momento perfecto para renovar hábitos y dejar atrás el desorden. Una de las mejores decisiones para empezar con el pie derecho es limpiar y organizar tu refrigeradora. Además de mejorar la conservación de los alimentos, una buena limpieza aporta orden, frescura y tranquilidad en la cocina. A continuación, te compartimos una guía práctica para hacerlo de manera sencilla y efectiva, con la confianza que brinda Libero.
El primer paso es retirar absolutamente todos los alimentos del refri. Aprovecha este momento para revisar fechas de vencimiento, descartar productos en mal estado y quedarte solo con lo que realmente vas a consumir. Este filtro inicial libera espacio y evita que olores y bacterias se acumulen.
Retira repisas, cajones y accesorios para lavarlos por separado con agua tibia y un limpiador suave. Limpia el interior con especial cuidado en esquinas y zonas donde suelen caer líquidos. Una limpieza profunda no solo mejora la higiene, también ayuda a que el refri funcione de manera más eficiente.
Antes de colocar nuevamente los alimentos, asegúrate de que todo esté completamente seco. La humedad favorece la aparición de malos olores y moho. Dejar la puerta abierta unos minutos después de limpiar ayuda a ventilar y mantener una sensación de frescura.
Colocar cada alimento en su lugar correcto facilita el orden a largo plazo. Ubica carnes y pescados en las zonas más frías y bien sellados, frutas y verduras en sus cajones, y alimentos listos para consumir en los estantes superiores. Esta organización mejora la conservación y evita la contaminación cruzada.
Guardar los alimentos en recipientes herméticos reduce olores, conserva mejor la frescura y permite aprovechar mejor el espacio. Etiquetar con fechas y contenido ayuda a llevar un mejor control y evita olvidos innecesarios.
El congelador también necesita atención. Revisa su contenido, elimina productos antiguos y organiza por tipo de alimento. Congelar de forma ordenada facilita la planificación de comidas y evita acumulaciones innecesarias durante el año.
Limpiar y organizar tu refrigeradora antes de empezar el año es un pequeño hábito con grandes beneficios. Te permitirá ahorrar tiempo, reducir desperdicios y mantener tu cocina en orden desde el primer día. Con una refrigeradora bien cuidada, el año comienza con más claridad, frescura y bienestar en casa.