

Mudarse de casa implica muchos retos, pero uno de los más importantes (y delicados) es el traslado de los electrodomésticos. Entre ellos, la refrigeradora requiere un cuidado especial para evitar daños internos y alargar su vida útil. Si estás a punto de mudarte, aquí te contamos todo lo que necesitas saber para transportar tu refrigeradora sin inconvenientes.
Aunque parezca un aparato robusto, la refrigeradora tiene componentes internos sensibles como el compresor, las tuberías del gas refrigerante y el sistema de drenaje. Una mala manipulación puede:
Causar fugas o fallas en el sistema de refrigeración.
Generar golpes que afecten el motor o el condensador.
Dañar la estructura, puertas o acabados exteriores.
Antes de moverla, retira todos los alimentos y desenchúfala al menos 24 horas antes de la mudanza. Esto permite que el hielo o escarcha se derrita completamente. Luego, limpia el interior con agua tibia y bicarbonato de sodio para evitar malos olores y moho durante el traslado.
Asegura las puertas con cinta adhesiva o correas para que no se abran en el trayecto.
Si tiene rejillas, bandejas o compartimentos desmontables, retíralos y transpórtalos por separado para evitar que se desplacen o se rompan.
Este es el paso más importante. Nunca la acuestes, ya que los aceites del compresor pueden desplazarse y obstruir las líneas de refrigeración. Si por espacio no queda otra opción, inclínala lo menos posible y déjala en reposo durante 6 a 12 horas antes de encenderla nuevamente.
Usa mantas, cartones o film plástico para proteger la carcasa y los bordes de rayones y golpes. Si tu refrigeradora Libero cuenta con acabado de acero inoxidable o diseño decorativo, este paso es crucial para conservar su estética impecable.
Evita arrastrarla. Usa un diablito o carrito con ruedas resistentes, idealmente con correas para sujetarla bien. Si la mudanza incluye escaleras, considera pedir ayuda profesional para evitar accidentes.
Una vez en su nuevo lugar, deja la refrigeradora desconectada durante al menos 6 horas si se transportó parada, o 12 a 24 horas si fue inclinada o recostada. Esto permite que los aceites y líquidos internos se asienten adecuadamente antes de encenderla.
Mudarse es una gran oportunidad para renovar espacios. Si estás estrenando cocina, asegúrate de colocar la refrigeradora:
Lejos de fuentes de calor como la cocina o el horno.
Con espacio para una ventilación adecuada en la parte trasera y laterales.
En una superficie nivelada para evitar vibraciones y ruido.
Si tu refrigeradora actual ya tiene varios años o presenta fallas, es momento de renovarla. En Libero encontrarás modelos modernos, eficientes y adaptados a cada tipo de cocina: desde refrigeradoras compactas para departamentos hasta modelos de gran capacidad con tecnología inverter.
Conclusión:
Transportar tu refrigeradora correctamente durante una mudanza no solo evita daños, sino que prolonga su vida útil. Siguiendo estas recomendaciones podrás asegurarte de que funcione perfectamente en tu nuevo hogar.