

Nada mejor que tomar una deliciosa ensalada con pechuga de pollo marinada en cilantro y lima, mezclada con ese surtido de verduritas asadas que te sobraron de la barbacoa de anoche que organizaste con tus amigos, para una cena saludable y balanceada.
Puede que algunas de esas verduras asadas y también el pollo se conviertan en un puré de sopa fría al añadir un caldo de hueso y cubriéndolo con una cucharada de guacamole casero. El tercer día ese pollo y esas verduras a la parrilla que te sobraron de esa maravillosa barbacoa con tus amigos ya empiezan a aparecerte mucho menos apetitosa. Son todavía comestibles sobre todo si se han conservado de manera adecuada, pero su atractivo se ha disipado y llegas a una encrucijada: ¿te obligas a comértelo o lo tiras a la basura?. Sin embargo esta no es la única opción que tienes. Y por eso en este post te voy a contar las ventajas de la congelación de la carne.
Si bien es cierto que algunos alimentos y comidas preparadas y pre-cocinadas tienen un alto contenido en sodio, azúcares y una amplia gama de aditivos y conservantes que no son nada saludables para la salud. Sin embargo, existe una gran cantidad de beneficios de congelar la carne, el pescado y otros productos agrícolas ya que nos permiten no desperdiciar nada y son una parte super saludable y útil en nuestro régimen semanal. La carne congelada la debemos de tener como un gran aliado cuando no sabemos que cocinar, ya que se puede descongelar rápidamente y nos puede salvar de cualquier apuro. Todo ello sin mencionar el enorme ahorro de tiempo, mano de obra y dinero.
Si el motivo de que seas reacio a consumir carne congelada es porque sientes que, en el proceso de descongelación pierde su sabor, déjame decirte que, si la carne es fresca, está bien conservada y se descongela de manera correcta, esto se puede evitar. Mucha gente se pregunta si la comida congelada pierde sus propiedades, pues bien, la respuesta es que no, ya que gracias al proceso de congelación el producto se enfría antes de que llegue a perder ninguna de sus propiedades. Además, una de las grandes ventajas de la congelación de la carne es que conserva el valor nutricional y su textura. Por eso, para poder disfrutar de la carne descongelada, es muy importante tener en cuenta que hay que descongelar la carne primero y cocinarla después.
No es que consumir carne congelada sea malo para la salud, si no nuestra mala práctica a la hora de descongelar la carne. Cometer el error de sacar un pollo entero congelado y dejarlo reposar todo el día en la encimera para descongelarlo si supone un riesgo para la salud. La carne cruda o cocida, las aves o los productos que contienen huevo, son alimentos perecederos y por tanto deben mantenerse a una temperatura segura durante el proceso de descongelación. Las ventajas de la descongelación de la carne empiezan a perderse en el momento en que se descongela de manera inadecuada. Todo alimento perecedero que ha sido congelado nunca debe descongelarse encima de la encimera, ni en agua caliente y no debe dejarse nunca a temperatura ambiente durante más de dos horas. Para ello, lo mejor es planificar cuándo se van a consumir esos alimentos y descongelarlos en el frigorífico donde nos aseguraremos que mantendrán todo su sabor y sus propiedades.
Tanto las carnes de ave como los pescados con un alto aporte de proteínas son buenos candidatos para congelar. Por su parte, las frutas y verduras con alto contenido de agua no se congelan nada bien (lechuga, pepino, rábano…). Así como las carnes grasas saladas (tocino, salchicha, jamón,) y algunos pescados no son los más indicados para congelarse y en caso de hacerlo deben durar poco tiempo en la nevera, por lo que siempre es mejor que, si se quiere consumir determinados alimentos se haga de manera fresca y no incluirlos muy a menudo en la dieta.
Para evitar tirar comida a la basura lo mejor es tener un plan. Elabora un menú y trata de consumir primero los alimentos más perecederos y como mucho consérvelos para consumir al día siguiente. Lo mejor del menú es que te ayuda a no desperdiciar comida, tener toda la semana planeada sin llegar a pecar de consumir un día comida basura y a no tener que gastar tiempo y dolores de cabeza en elaborar la comida a última hora. Esto te ayudará a descongelar la carne con tiempo para impedir que la comida congelada pierda sus propiedades y que cuando la vayas a consumir esté en un estado óptimo. Disfruta de comer sano y equilibrado.
La creatividad es un plus a la hora de la cocina. Esto nos ayudará a no desperdiciar nada si nos ha sobrado algo y a elaborar comidas sanas y super ricas. Equilibrar la reinvención de las proteínas sobrantes y mantenerlas frescas convirtiéndolas en un puré de sopa, mezclándolas y combinándolas con una ensalada fresca y crujiente o un tipo diferente de verduras que pueden convertir una comida aburrida en algo totalmente diferente.