

Si abres la nevera y huele mal, hay que ponerle remedio cuanto antes. Los alimentos derramados, podridos o vencidos, junto con la condensación y la humedad exterior, contribuyen a un hedor desagradable en el refrigerador. A veces por pereza o, simplemente, por falta de tiempo no se suele llevar a cabo una buena limpieza de la nevera. Sin embargo, el refrigerador es uno de los electrodomésticos que más olores (y de mal gusto) puede llegar a albergar.
Por eso, es importante hacer hincapié en una buena limpieza del su interior. En El Mueble tenemos los mejores trucos de limpieza para la cocina y ¡también para quitar el mal olor a la nevera! Pero, ¿por dónde empezar? Lo primero que hay que hacer es sacar todos los alimentos, o espera a consumirlos, y posteriormente haz la limpieza. Una vez tengas la nevera limpia es hora de deshacerte de los malos olores. Te enseñamos cuatro trucos caseros (e infalibles) para eliminar los malos olores del refrigerador para siempre.
Es un clásico en las labores de limpieza. También se puede usar para acabar con el mal olor en el refrigerador. Si comienzas a detectar algún olor desagradable, acude al bicarbonato de sodio. Para ello, prepara una mezcla de 15 ml de bicarbonato de sodio y agua. Con esta pasta resultante limpia las paredes, los estantes y las puertas. Deja unos minutos y limpia con un trapo con agua para eliminar la pasta de bicarbonato.
El bicarbonato de sodio también se puede utilizar a modo preventivo. Para evitar que se desarrollen malos olores en el futuro, añade un recipiente abierto de bicarbonato de sodio dentro del refrigerador. Debería durar unos tres meses antes de tener que cambiarlo. Puedes añadir una etiqueta en el recipiente con la fecha, para recordar cuando cambiarlo.
Es otra de las combinaciones más populares a la hora de desinfectar la casa. El vinagre y el limón son dos elementos naturales que ayuda a acabar con gérmenes, bacterias y malos olores en el refrigerador. Mezcla un zumo de limón, agua y un poco menos de vinagre, y pulveriza la mezcla por todo el refrigerador.
También puedes cortar unas rodajas de limón, insertar varios clavos de olor y dejarlos durante una semana en un recipiente en la nevera. El olor del limón, junto con el clavo, te ayudará a acabar con el hedor del refrigerador al instante.
¿Sorprendida? Pues sí, los aceites esenciales que usas en tu difusor también ayudan a acabar con esos olores desagradables del refrigerador. Para ello, coloca en un recipiente unas bolitas de algodón e imprégnalas con algunos de tus aceites esenciales favoritos. Deja estas bolitas durante un día en el refrigerador y notarás el cambio.