

Las fiestas de fin de año suelen ser por antonomasia las fechas del calendario que instan a las familias y amigos a celebrar juntos y compartir una gran comida grupal. Esta mesa suele ser colaborativa por lo que cada cual aporta un plato o postre tanto para la mesa navideña como para la del 31 de diciembre.
La clave: evitar la proliferación de bacterias
Para que la elaboración, conservación y traslado incorrecto de los alimentos no empañe los momentos de distensión y encuentro, es necesario tener en cuenta recomendaciones que eviten la proliferación de bacterias peligrosas para la salud. Las bacterias crecen entre los 5º C y los 60º C, por lo que la comida debe permanecer el menor tiempo posible a temperatura ambiente.
Para los encuentros de Navidad y año nuevo se acostumbra a preparar mucha comida y para un gran número de comensales. De ahí la importancia de observar sencillas precauciones y medidas básicas sobre higiene y manipulación de alimentos en tres momentos fundamentales:
• No dejar alimentos cocidos y/o perecederos a temperatura ambiente durante más de 2 horas. Mantenerlos refrigerados hasta el momento de servirlos.
• Si se trasladan alimentos de un domicilio a otro, asegurarse de que estén tapados y no permanezcan más de 2 horas a temperatura ambiente.
• Las sobras no deben guardarse en la heladera durante más de 3 días y no deben recalentarse más de una vez.
• No descongelar los alimentos a temperatura ambiente, ya que pueden multiplicarse las bacterias. Hacerlo en la heladera, microondas (si se los va a cocinar inmediatamente), o como parte de la cocción.
• Al recalentar los alimentos, estos deben alcanzar como mínimo 75ºC.
Para evitar la contaminación cruzada, se deben separar en todo momento los alimentos crudos de los cocidos. Es decir, al comprar los productos, durante su preparación y almacenamiento. Los primeros –en especial la carne, el pollo, el pescado y sus jugos– pueden contener microbios peligrosos que pueden contaminar otros alimentos durante la preparación y el almacenamiento de la comida.
• Distribuir los alimentos en la heladera colocando los crudos en la parte inferior, y los listos para consumo en la parte superior.
• Usar utensilios (cuchillas, tablas de cortar, etc.) diferentes para las carnes crudas, las frutas y verduras, y los alimentos cocidos. Entre un uso y el siguiente, lavar y desinfectar todos los utensilios.
• Conservar los alimentos en recipientes herméticos para evitar el contacto entre crudos y cocidos.
La cocción completa se logra cuando los alimentos alcanzan una temperatura interna superior a los 70º C. Si no se posee un termómetro para alimentos, tener en cuenta los siguientes consejos.
• Las comidas que llevan carne picada o trozada deben cocinarse hasta que no queden partes rojas o rosadas en su interior.
• Cocinar los huevos hasta que la clara y la yema estén firmes. Evitar recetas que lleven huevos crudos.
• Cocinar el pescado hasta que esté opaco y se desmenuce fácilmente con el tenedor.
• Las carnes, aves rellenas o los mismos rellenos deben colocarse inmediatamente después de prepararse en refrigeración o en un horno precalentado, a no menos de 68º C.