

¿Sabías que el hielo es un excelente aliado de belleza? El HIELO en el ROSTRO es una herramienta de fácil uso que puede ayudarte a obtener resultados rápidos para tratar el envejecimiento, las ojeras y el acné, y lo mejor, es que lo tenemos siempre a nuestro alcance. Gracias a sus efectos sobre la piel, el frío puede ayudar a hidratar, revitalizar y tonificar tu piel.
También conocido como “Face Icing” la aplicación de hielo en el rostro es una técnica sencilla que consiste en aplicar hielo sobre la piel realizando masajes circulares en periodos cortos de tiempo, con el fin de hidratar, revitalizar y tonificar la piel.
El hielo en el rostro tiene excelentes beneficios para tratar el envejecimiento. Las temperaturas bajas pueden mantener la piel más firme y tersa gracias a sus efectos antiinflamatorios. De igual forma, el frío hace que la sangre suba a la superficie, lo que alivia y reafirma la piel.
Veamos más beneficios del uso de esta técnica.
Aplicar hielo en el rostro te ayudará a reactivar y desinflamar la piel, lo que muchas veces es ocasionado por la retención de líquidos o por no dormir adecuadamente. No olvides seguir las recomendaciones que te daremos más adelante en este artículo para su correcto uso.
Las arrugas son pequeños pliegues en la piel que aparecen como causa de un deterioro paulatino del tejido conjuntivo que produce una degeneración de las fibras elásticas y una disminución del oxígeno en los tejidos, con posterior deshidratación.
Las bajas temperaturas del hielo ofrecen efectos muy beneficiosos en la piel, pues causan un efecto tensor que actúa contra la flacidez y las líneas de expresión. Aplica en las zonas que consideres necesarias, una o dos veces al día, y notarás los cambios muy pronto.
Las ojeras son alteraciones de color azulado, morado o grisáceo que aparecen debajo de los párpados inferiores de los ojos. Las causas de su aparición son muy variadas, pero se ve influenciada por el grosor de la piel en esta zona, ya que es visiblemente más fina que el resto de la piel del rostro, causando que las venas se transparenten más fácilmente.
El hielo es un excelente aliado para bajar la inflamación debajo de los ojos. Es importante que mantengas las ojeras a raya, ya que después pueden convertirse en bolsas y líneas de expresión.
Aplícalo en las mañanas antes de iniciar con tu rutina de cuidado del rostro, de la siguiente manera:
Sin embargo, usar hielo en el rostro no siempre es sinónimo de buena circulación o de una mejora de la piel. Así que, si después de tu terapia de hielo ves que el estado de tu piel no ha mejorado, o que incluso ha empeorado, consulta con tu dermatólogo.
Es por esto que la mejor forma de aplicar hielo en el rostro es de manera moderada, evitar el tiempo prolongado y con los cubitos dentro de paños, que evitan el contacto directo con la piel, ya que pueden quemarte.
Ten en cuenta que los efectos de esta increíble técnica son rápidos y temporales, y te ayudará mucho en tu día a día. No olvides continuar con tu rutina normal de cuidado facial, luego de aplicar esta técnica para potencializar sus resultados.