En el verano se tiende a afectar el estado de los alimentos que consumimos diariamente, teniendo como consecuencia su descomposición más rápida, así como la mayor exposición a microorganismos que atentan contra nuestra salud.
Es así que la temperatura ambiente que puede oscilar entre 25º a 30º C, permite que mayor cantidad de microbios encuentren la manera de multiplicarse al reposar en los alimentos si los dejamos por 3 a 4 horas en la intemperie.
Por ello, además de considerar las adecuadas prácticas de higiene, la especialista recomienda y comparte cuidados especiales para evitar la descomposición y enfermedades por alimentos:
- Refrigera a menos de 5ºC y calienta a más de 65º los alimentos: La ‘regla de oro’ indica que los microorganismos pueden empezar a multiplicarse en los alimentos cuando estos se encuentran en temperaturas entre 5º y 65º C, por ello es que se deben mantener alejados de ese intervalo. Es decir, no se debe descongelar ni dejar alimentos preparados al medio ambiente y cuando algún alimento se calienta, no hay que optar por solo dejarlo tibio, sino a más de 65º.
Alimentos que no deben refrigerarse
- Las frutas como el plátano, papaya, manzana, pera, palta, melocotón, granadilla, chirimoya, sandía, mango, higos o melón, pertenecen a los alimentos llamados ‘climatéricos’, aquellos que provienen de climas cálidos y están acostumbrados a permanecer en temperaturas altas. Lo que sucede al bajarle la temperatura es que pueden cambiar de color y textura o hacer que su conservación sea por menor tiempo, por ello es que no se recomienda su refrigeración.
- Evita la exposición de alimentos preparados: Ciertos microorganismos crecen mejor en alimentos ya preparados que se encuentran por más de 3 horas a la intemperie. Lo ideal es no preparar cantidades grandes, cocinar solo lo que se va a consumir. Recordemos que no es recomendable recalentar, si sobra refrigerar e incluso congelar, como es el caso de las menestras.
- Refrigera después de comprar los alimentos: Cuando se realicen las compras, procura que sea el último destino antes de llegar a casa. Ello para que los alimentos que se encuentran en bajas temperaturas no pasen mucho tiempo fuera de esta condición y la cadena de frío no se rompa. Los alimentos como embutidos, carnes, leche, huevo; y, en general los alimentos de origen animal son llamados ‘peligrosos’ y deben ser rápidamente refrigerados.
- Optar por alimentos envasados al salir: Si uno va a asistir a lugares por más de tres horas, es mejor llevar alimentos envasados, pues los que son preparados se pueden avinagrar o malograr en general, por el calor. En cuanto a las bebidas, una opción son las infusiones frías sin azúcares, para evitar la fermentación.
Recordemos que no hay alimentos estériles y en esta época es más frecuente las enfermedades que se transmiten mediante ellos, siendo los niños y ancianos las personas más vulnerables.