

El segmento de los alimentos congelados es uno de los principales impulsores de la innovación, tanto en el mercado minorista como en el de la restauración. La oferta abarca desde el pescado y la carne hasta el pan y los productos de panadería congelados, las verduras y la fruta, así como los platos preparados en diferentes porciones y tamaños.
Recientes investigaciones indicaron que el mercado mundial de envasado de alimentos congelados alcanzó la cifra de 9 mil millones de dólares en el 2019 al aumentar a una TCCA (Tasa de Crecimiento Compuesto Anual) de aproximadamente el 5%.
Actualmente, las comidas congeladas suponen más del 30% del mercado total de alimentos congelados, a pesar de que también se ha observado un aumento en la demanda de papas y otros como:
Sin embargo, durante 2020, la demanda de comidas congeladas aumentó su consumo casi un 60% según un informe de la consultora especializada en estudios de mercado Scentia. Esto se debió, entre otros factores, a la pandemia y a las restricciones.
La tendencia de la preocupación por la salud hace que los consumidores busquen alimentos sanos y nutritivos, sin aditivos y con el menor procesamiento posible, así como convenientes y fáciles de cocinar y preparar. Esto implica, además, cambios en los mensajes y en los envases, sobre todo mayor transparencia en el etiquetado.
Como respuesta a esta tendencia, se puede encontrar en el mercado una amplia oferta de productos congelados de gran calidad, con superfoods, que incluyen ingredientes como el kale, la quinua o la chía en sus platos preparados.
Asimismo, existe un aumento de la oferta de fruta congelada en los establecimientos, desde frutas enteras congeladas, hasta cubitos con el smoothie listo solo para añadir la leche que se desee, o formato de sobres con las frutas y las verduras ya trituradas en el interior.